Marruecos. Denuncias de represión en contra de la protesta social 


 Attac, 21 de enero   2013


En el comienzo del año 2013, estamos presenciando en Marruecos una escalada de represión contra todas las formas de protesta social.

Esto se manifiesta por intervenciones salvajes contra las manifestaciones y concentraciones, la prisión y enjuiciamiento de militantes activos, la intimidación de todo tipo contra ellos. El estado intenta establecer un clima de terror y criminalizar la resistencia. Entre ellos, el movimiento 20 de febrero (M20F) que aboga por la democracia y la justicia social, las luchas sindicales para la defensa de los logros obtenidos en el sector público (educación, salud, justicia,...) y privado (minas, textil, hostelería, agricultura,...), los diplomados en paro por su derecho al trabajo (continúan con sus acciones diarias en Rabat a pesar de la feroz represión). Las movilizaciones en defensa de los servicios públicos, del derecho a la vivienda y contra el alto costo de la vida en las ciudades sufren la misma suerte. En las zonas rurales, sus habitantes exigen infraestructuras básicas que faltan terriblemente en regiones aisladas. Las mujeres víctimas de los efectos desastrosos del sistema de micro créditos y los migrantes subsaharianos que sufren la represión de las autoridades y el racismo también se movilizan y también sufren la represión, encarcelamiento y juicios injustos

Todas estas movilizaciones refleja el fracaso de las políticas neoliberales y la ofensiva represiva del estado muestra su determinación de llevar la carga de la crisis a las masas populares, sin vacilar en pisotear la libertad de opinión y de expresión y los derechos humanos.

Quiebra de las opciones neoliberales en un contexto de crisis mundial del capitalismo

La crisis mundial ha puesto de relieve el fracaso de las opciones neoliberales dictadas por las instituciones financieras y comerciales internacionales. La dependencia de nuestro país hacia las grandes potencias es un síntoma de este fracaso. De hecho, el valor de nuestras exportaciones cubre sólo el 47% de nuestras importaciones. Finalizado el año 2012 con un déficit comercial de 200 billones (24% del PIB). Las políticas de apertura para atraer inversión extranjera (IED) y los acuerdos de libre comercio destruyen el tejido productivo nacional ya débil, provocan despidos y rebajan salarios y reducen los ingresos aduaneros. La privatización de las grandes empresas públicas rentables y la delegación de la gestión de los servicios públicos al capital privado contribuyen a la salida de divisas en forma de dividendos. Resultado: las finanzas públicas están agotadas y el estado convertido en un recurso recurrente a la deuda.

Espiral de la deuda y la austeridad

La deuda pública (interna y externa) del Marruecos alcanzó 583 billones de DH (aproximadamente el 70% del PIB) en septiembre de 2012. Su servicio es de 108 billones de DH . Si comparamos la deuda anual con el presupuesto para la educación (51 billones), salud (12 billones) o las inversiones públicas (59 billones), queda claro que ningún desarrollo económico y humano es posible sin la cancelación de la deuda. Y esa es nuestra reivindicación.

Por desgracia, el estado hace entrar de lleno a nuestro país en la infernal espiral de la deuda. El préstamo de 1 billón de euros en 2010 y de 1.5 millones de dólares en diciembre de 2012 confirma esta tendencia. Mientras tanto, el FMI con su nueva línea de precaución y liquidez (LPL) dotada con 6,2 billones de dólares, nos ha fijado los términos del plan de austeridad a seguir. En el menú: congelación de salarios, disminución del gasto público en los sectores sociales, desmantelamiento del sistema de subvenciones de los productos básicos y del sistema de pensiones.

Son pues las masas populares quienes pagarán la crisis. Los impuestos representan más del 63% de los ingresos del estado en la ley de Finanzas para el año 2013 y serán soportados principalmente por los consumidores y los asalariados, mientras que la participación de las empresas privadas y los hogares ricos permanecerá bajos porque disfrutan de exenciones fiscales, subvenciones y acceso a la tierra a precios irrisorios.

El estado intenta anticiparse a las resistencias obreras y populares que se desarrollan en todos los frentes por la feroz represión, y un encarnecimiento sobre todas las estructuras combativas organizadas o no organizadas: M20F, sindicatos, asociaciones de diplomados en paro, defensores de los derechos humanos, víctimas del sistema de micro créditos, militantes de ATTAC, etc.

En este contexto, nuestra asociación ATTAC CADTM Marruecos:

- Condena fuertemente esta ola de represión y expresa su solidaridad con sus víctimas

 Exige la liberación de todos los presos políticos y solidaridad con sus familias

 Llama a una ruptura radical con las opciones neoliberales actuales con el fin de lograr un verdadero desarrollo económico y social centrado en la satisfacción de las necesidades básicas de las clases populares y en garantizar la soberanía alimentaria

 Reitera su reivindicación de cancelar la deuda pública marroquí. Una decisión que proporcionará encontrar recursos suficientes para inyectar en los sectores sociales y para liberarse de la dependencia de las potencias imperialistas y recuperar nuestra soberanía.

Secretariado Nacional.

Rabat , a 15 de enero de 2013
Equipo de trabajo para el norte de África de la S, de RR. II. de la CGT

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